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Desarrollo de la agroindustria rural impulsada por mujeres campesinas indígenas Maya del Departamento de Totonicapán (Guatemala)Desarrollo de la agroindustria rural impulsada por mujeres campesinas indígenas Maya del Departamento de Totonicapán (Guatemala)

29/03/2016

La Unión de Agricultores Minifundistas de Guatemala y la Fundació Pau i Solidaritat PV retomamos el compromiso por el fortalecimiento de la economía campesina en Guatemala y el fortalecimiento de sus organizaciones de base

La Unión de Agricultores Minifundistas de Guatemala (UAM) y la Fundació Pau i Solidaritat PV, hemos puesto en marcha el proyecto “Desarrollo de la agroindustria rural impulsada por mujeres campesinas indígenas Maya del departamento de Totonicapán, Guatemala”, con el apoyo de: Ajuntament d’Alzira, Ajuntament de Castelló y Ajuntament d’Ontinyent, que han subvencionado respectivamente: 4.150’00 €, 5.262’00 €, y 5.050’91 €, por medio de sus convocatorias públicas de subvenciones para proyectos de cooperación internacional para el desarrollo de 2015.

Este proyecto tiene como marco de referencia el Plan Estratégico de la UAM 2011-2016 y basado en el mismo se han desarrollado varios proyectos de desarrollo. En dichas iniciativas se pretende desarrollar la agroindustria rural para promover el procesamiento de la producción agropecuaria, que permita al campesinado disponer del valor agregado que ello aporta, y poder ofrecer su producción en condiciones más ventajosas en los mercados. En los mismos están involucrados 1.600 campesinos/as, que están organizados en 7 asociaciones de base.

Existe una total coincidencia entre la UAM y la Fundació Pau i Solidaritat PV en la necesidad de impulsar la producción agropecuaria primaria diversificada, además de otros servicios de comercialización. Para lograr dicho objetivo es necesario proveer de insumos, herramientas y equipos agropecuarios, los cuales no siempre han sido accesibles a los productores/as, quienes han tenido que recurrir a empresas comerciales tradicionales que fijan precios altos de los mismos y se localizan en centros urbanos.

Los agentes intermediarios persisten en su actitud de arrebato de la producción campesina, pagan con precios bajos, rechazan cosechas que no cumplen cánones de calidad y cantidad exigidos y las pérdidas de la producción corren exclusivamente a cargo de los productores/as. La ruta comercial tradicional está definida y monopolizada en muchos rubros, no obstante, consideramos que bajo principios de economía solidaria y comercio justo se puede romper dichas formas de comercialización. De hecho hay experiencias muy interesantes de comercialización, pensemos en la experiencia del Comercio Justo, las tiendas que venden productos de países en desarrollo; que aunque son experiencias minoritarias si comparamos con los volúmenes que moviliza el comercio tradicional; va ganando clientes fieles en todo el mundo y volúmenes de ventas.

En el campo guatemalteco existe un gran potencial en el rubro pecuario que se desarrolla por cada familia. Normalmente las mujeres y los niños/as son quienes se ocupan de los cuidados de este ganado, sobre todo cuando es ganadería menor y aves. De la ganadería mayor no se está haciendo más que vender en pié y de la leche no se está procesando sus derivados. Así mismo de la ganadería menor, no se procesan productos cárnicos, ni embutidos ni lácteos. Por lo tanto valoramos que están desaprovechando las oportunidades de generación de márgenes de esta cadena.

La Unión de Agricultores Minifundistas de Guatemala (UAM) y sus once organizaciones de base que la integran, están interesadas en promover el procesamiento artesanal de cárnicos, lácteos y embutidos, derivados de la producción pecuaria realizada por mujeres organizadas al interior de las organizaciones ubicadas en las regiones de Occidente y Oriente de Guatemala.

Con el presente proyecto se pretende atender esta línea de producción procesada y a los cuidados adecuados a la ganadería. Se capacita a mujeres en el cuidado de los animales y plantea algunas opciones de procesamiento de la producción para sacar un mayor valor agregado a la misma. Inicialmente se comienza con la capacitación de las mujeres de Asociaciones AJTIKONEL del Municipio Santa María Chiquimula y ADICHSAL del Municipio Santa Lucia la Reforma. Ambas Asociaciones están en el Departamento de Totonicapán. El desarrollo de nuevas fuentes de ingresos para las mujeres productoras se considera fundamental, ya que esto mejora los ingresos económicos contribuyendo así a la soberanía alimentaria de la familia y contribuyendo al logro de autonomía de las mujeres.

Esta experiencia piloto servirá para aprendizaje y réplica de buenas prácticas. Además se trabaja para aumentar la participación de las mujeres productoras en la vida de las asociaciones, todavía dominada en gran medida por los hombres. Para lograr la participación es necesario que las mujeres mejoren su autoestima y se atrevan a hacerse escuchar y respetar, tanto en el marco de la familia como en la asociación y comunidad. Este es un gran reto imprescindible en Guatemala donde las mujeres sufren una triple discriminación: por ser mujeres, por ser pobres e indígenas.

La Unión de Agricultores Minifundistas de Guatemala (UAM) es una asociación civil de carácter social y desarrollo integral, sin fines de lucro, al servicio de la comunidad agrícola minifundista. Está compuesta por 11 Asociaciones de Base que aglutinan a 4.000 familias productoras agropecuarias, en la zona occidente de Guatemala, en los Departamentos de San Marcos, Huehuetenango, Totonicapán, Sololá, El Progreso y Chiquimula. La experiencia de la UAM en la región alcanza más de 20 años de trabajo en acciones de desarrollo rural con comunidades campesinas e indígenas.

Sus ejes de trabajo son:

• Desarrollar la producción campesina sostenible en armonía con el medio ambiente y principios de la soberanía alimentaria.

• Fortalecer la economía solidaria, por medio del desarrollo de cadenas de valor agregado y sistemas alternativos de generación de ingresos para la sostenibilidad.

• Contribuir a la capacitación y educación de recursos humanos con pertinencia cultural y de género.

• Desarrollar acciones y alianzas para incidir social y políticamente en la representación y defensa de los intereses del sector agropecuario minifundista.